lunes, 6 de octubre de 2008

Qué fraude

¿Que las cosas pasan por algo? Yo también lo creía, y sé que aquella pequeña lo sigue haciendo... es por eso que nunca regresó conmigo. Ya no creo que tengo un destino marcado... uno mismo decide su camino, y si se equivoca, pues se jode... porque la vida no es tan simple como escribir estas lineas. No puedo borrar y ya, volver a comenzar; la vida no es como una computadora... la vida no tiene un botón de reinicio. Si te jodes... te jodes y no hay de otra.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Algunas veces, cuando estoy completamente sola… y cuando todo afuera parece haber muerto, puedo sentir cómo la vida misma me desafía. Puedo escucharla decirme ¿cuánto tiempo más crees poder soportar así?

Y la verdad es que no sé.

Cada día me convenzo más de que conforme vamos creciendo dejamos de lado nuestra autenticidad. Dejamos de ser sinceros. Antes era simple, amabas u odiabas y no había medias tintas. Nuestra vida se va, tratando de pretender que somos lo que otros quieren de nosotros.

¿Cuánto más podrás soportar? Vuelve a preguntarme, vuelve a preguntarme, vuelve a preguntarme…

Yo no soy la amiga que todos desean, la que todos quieren, la que todos buscan. No soy ese ser misterioso y extravagante que alguna vez soñé. No soy “ese” amor de la vida de nadie. Soy ese ente fatídico e inseguro que esquiva miradas; soy la psicópata pordiosera de palabras; soy la ruina de un cuento de hadas que se mojó con sangre; soy el encanto perdido de un sueño que se fue con el viento de un marzo. No me engaño.

Entonces ¿cuánto más soportarás? ¿Cuándo dejarán los demás de sentir lástima por ti? ¿Cuánto más soportarás esa condescendencia? ¿Cuándo olvidarás la antipatía y volverás a mostrarte como eres? ¿Cuándo vas a dejar que alguien penetre en tu mirada como antes? ¿Cuánto más vas a soportar vivir así?

Algunas veces, cuando estoy completamente sola, y cuando todo afuera parece haber muerto…

[texto interrumpido por un fuerte dolor en el corazón… completamente mortal]

viernes, 19 de septiembre de 2008

Es extraño recordar aquellos días cuando todo parecía desastrozo y saber que en realidad no lo era tanto, que el verdadero infierno es justo ahora, justo cuando ya no estás... cuando no hay nadie. Aquí todo es tan falso, nadie se toma el tiempo de conocer a nadie,si a primera vista no eres como cada quien cree que está bien, no eres nada. Se es muy fresa, muy pandroso, muy mocho, muy anarquista, muy tonto, muy inteligente, muy delgado, muy gordo... pero nunca se es lo suficientemente bueno, lo suficientemente digno de pertenecer aquí. ¿Sabes quién soy yo aquí? Un desastre absoluto...

y me encanta.


No puedes esconderte de ti mismo, al final sólo trasciente lo que eres.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Llevo varias semanas tratando de escribir algo con sentido en este sitio, algo que sorprenda, que hipnotice… “que hacer naufragar pudiera”, pero sabiendo que ya sé quién soy… es obvio que no estoy aquí por ese motivo.

Ayer estallaron en mi cabeza una serie de recuerdos cuales fuegos artificiales… de todos los colores, uno tras otro y sin una razón aparentemente justificada. Qué absurda sensatez la mía ¿no crees?

Tengo de fondo la música de Saikano, la misma que solía poner cuando escribía de mi tristeza, tengo sobre mis piernas el viejo libro de poesía al que le dibujé con flores con mi sangre, tengo de testigo a mi cuaderno de metodología, que casi me pide a gritos que lo abra porque mañana hay examen.

Ojalá pudiera describir la sensación que habita en mi alma justo ahora, la misma que nació ayer cuando estallaron los fuegos artificiales. Creo, y es mera suposición mía, que necesito una terapia gestaltista… creo que ya es hora de cerrar ciclos.

Qué curioso haberte visto ayer, haber sentido en cada poro de mi piel como entrabas lentamente… qué curioso contarte que ya no espero nada de la vida, ya no busco a tientas el motivo de mi vida… ¿por qué buscarlo si estuvo siempre aquí?

Quizás si algún día volvemos a encontrarnos, frente a la cafetería, doblando una esquina, en la tercera fila y en el asiento número siete de la izquierda de un teatro, en el viejo bar, en medio de las tonalidades rosas y naranjas de un atardecer de noviembre, en la lejanía de un sueño abstracto, en la melancolía de una noche de septiembre, en la burda secuencia pasional de tus misterios, en la tautología de mis defectos o en un simple día lluvioso tal vez… tal vez me atreva a sonreírte.

En este mundo tan caótico de sensaciones fugaces, fuiste precisamente tú quien estuvo conmigo… brindemos entonces, por los viejos tiempos.

[qué triste saberte bajo tierra]

viernes, 29 de agosto de 2008

Ha sido largo el viaje

No, nada nuevo qué contar... nada interesante, tal vez una que otra queja sobre lo mismo y por lo tanto no vale la pena decirlo. He de confesar que algunas veces me siento sola, que otras me siento tan en paz con todo que incluso me he atrevido a sonreír.

Honestamente me siento perdida, últimamente he pensado que no sé realmente qué me gusta, me ha costado decidir incluso qué sabor de helado me gusta, qué color, qué comida... y así, resulta que soy un caos extremo. Aunque un caos muy consentido por Dios. =)

"Ha sido largo el viaje pero al fin llegué, la luz llegó a mis ojos aunque lo dudé. Fueron muchos valles de inseguridad los que crucé; fueron muchos días de tanto dudar, pero al fin llegué. Llegué a entender que para esta hora he llegado, para este tiempo nací. En Sus propósitos eternos yo me vi... y para esta hora he llegado aunque me ha costado creer entre sus planes para hoy, me encontré. Y nunca imaginé que dentro de su amor, y dentro de sus planes me encontrara yo. Fueron muchas veces que la timidez me lo impidió, fueron muchos días de tanto dudar, pero al fin llegué.

Ha sido largo el viaje...
...pero al fin llegué."

Marcela Gandara

sábado, 23 de agosto de 2008

Qué innecesaria me ha resultado la soledad y el desconcierto que me hacen sentir las personas con las que paso la mayor parte del día. Debería seguir simplemente una línea sin mirar a ningún lado... sin hacer notorias sus agreciones o mis descontento con la vida por ponerme en esta situación... debería ser así. Extraño a mi Kourai, la extraño con el alma porque ella es de esas poquitas personas que le han sabido dar sentido a mi vida.

Quiero inventarme un universo. Deseo encontrar la inmortalidad personificada en mi realidad.

domingo, 17 de agosto de 2008

Han pasado dos semanas desde que comenzó todo esto, y aunque todo está realmente bien, he de confesar que no es lo que estaba buscando. Ahora mi rutina gira en torno a autobuses y orugas. Las cosas en la escuela no son tan buenas, el nuevo campus literalmente es un asco, no tenemos botes de basura, los salones son pequeñísimos y no tienen ventanas, creo que hay más baños que alumnos, pero nunca están abiertos y debes de recorrer todos los pisos buscando uno abierto, la comida de cafetería apesta y un sin fin de cosas más que a nadie parecen importarle.

Cuando decidí esto, lo hice pensando que tendría gente que me apoyaría. Creí ilusamente que mis “amigos” estarían ahí cuando los necesitara, pero he descubierto que… los verdaderos amigos no son solamente aquellos con los que pasas un buen rato, con los que sales a bailar, con los que haces bromas o simplemente sales a pasear… los verdaderos amigos no se burlan de tus convicciones, de tus sueños y en general de todo aquello que te importa y te apoyan… pero ¿saben algo? De esos yo no tengo (al menos no en la escuela).

Ahora tengo que aceptarlo, estoy sola.

viernes, 8 de agosto de 2008

Primera Noche

Escrito el 5 de Agosto de 2008

Primera noche en este nuevo sitio

Completamente relajada, me puse mi pijama; deshice la cama y apagué la luz… justo antes de cerrar los ojos, pensé: Ahora a mi izquierda, en la habitación de junto no están mis padres durmiendo, pero sé que aun estando lejos siguen cuidando de mí. No voy a negar que en algún momento deseé estar en mi cama, en mi cuarto y siguiendo la misma rutina (aunque he de confesar que odio las rutinas)… y por un pequeño instante, cerré mis ojos fuertemente… creyendo que cuando los abriera estaría de nuevo en casa. Sin embargo, esta idea duró realmente poco… porque la verdad es, que sin importar qué pase o a dónde vaya… Dios está siempre conmigo y eso me llena por completo.

Mi departamento está tomando ya mucha forma, un poco de creatividad será suficiente. Al fin tengo una ventanita para poder ver el cielo, como siempre lo quise. Y realmente todo aquí es lindo.

Primer día de clases y nada rescatable qué contar… mis amigos vinieron a conocer el departamento, los puse a ver Lost and Delirious y comimos tirados en el suelo. Diez personas en nuestra pequeña sala, pero ya se han ido.

¿Quién lo diría? Yo en un lugar sin televisión, ni grabadora, ni INTERNET, ni nada… muy a penas conectaron la luz y sufrimos por agua.

Pero, esta historia está comenzando…

domingo, 3 de agosto de 2008

A un par de horas

Son la doce con diecisiete minutos… y estoy en este sitio, es esta casa que me ha visto crecer, llorar, reír, amar, odiar; estoy en este sitio donde a mi izquierda y a un par de metros en la otra habitación están mis padres durmiendo (y a pesar de eso, siguen cuidando de mi). Estoy en casa, donde tengo absolutamente todas las comodidades posibles: preparan mi desayuno, pagan la luz, el Internet, la televisión por cable y donde yo… simplemente sigo una rutina de “niña despreocupada”.

Y la realidad es, que tengo veinte años… se supone que soy un adulto, que las normas me piden ser responsable y madura. Pero tengo 20 años y no soy nada de eso… quisiera crecer y madurar lo suficiente en este par de horas que me quedan, pero no es así… tengo miedo y un millón de dudas. Me estoy ahogando en preguntas sin respuesta, y sin embargo sé que estoy haciendo lo correcto. Estoy confiando en mi y en mis decisiones, porque si no es ahora no será nunca.

No me estoy yendo porque quiera libertad, porque quiera seguir mis propias reglas, porque me siento autosuficiente y no necesito de nadie más. No es nada de eso, estos 20 años no han pasado en vano. Me estoy yendo porque necesito crecer, porque necesito reencontrarme conmigo misma, quiero descifrar mis sueños, desenmascarar mis temores y valorar un millón de veces más lo que estoy dejando. Porque sé muy bien lo que estoy dejando… más de la mitad de mi vida.

En algunas horas, cuando el sol esté apunto de ocultarse estaré a varios kilómetros, lejos del lugar y de las personas que más amo en la vida, tendré un lugar donde pagaré la luz y el agua, donde prepararé mi comida, donde tendré que cuidarme yo sola… y donde quizás aprenderé a ser yo.

Agosto está comenzando…

Deséenme suerte, porque la voy a necesitar.