viernes, 29 de agosto de 2008

Ha sido largo el viaje

No, nada nuevo qué contar... nada interesante, tal vez una que otra queja sobre lo mismo y por lo tanto no vale la pena decirlo. He de confesar que algunas veces me siento sola, que otras me siento tan en paz con todo que incluso me he atrevido a sonreír.

Honestamente me siento perdida, últimamente he pensado que no sé realmente qué me gusta, me ha costado decidir incluso qué sabor de helado me gusta, qué color, qué comida... y así, resulta que soy un caos extremo. Aunque un caos muy consentido por Dios. =)

"Ha sido largo el viaje pero al fin llegué, la luz llegó a mis ojos aunque lo dudé. Fueron muchos valles de inseguridad los que crucé; fueron muchos días de tanto dudar, pero al fin llegué. Llegué a entender que para esta hora he llegado, para este tiempo nací. En Sus propósitos eternos yo me vi... y para esta hora he llegado aunque me ha costado creer entre sus planes para hoy, me encontré. Y nunca imaginé que dentro de su amor, y dentro de sus planes me encontrara yo. Fueron muchas veces que la timidez me lo impidió, fueron muchos días de tanto dudar, pero al fin llegué.

Ha sido largo el viaje...
...pero al fin llegué."

Marcela Gandara

sábado, 23 de agosto de 2008

Qué innecesaria me ha resultado la soledad y el desconcierto que me hacen sentir las personas con las que paso la mayor parte del día. Debería seguir simplemente una línea sin mirar a ningún lado... sin hacer notorias sus agreciones o mis descontento con la vida por ponerme en esta situación... debería ser así. Extraño a mi Kourai, la extraño con el alma porque ella es de esas poquitas personas que le han sabido dar sentido a mi vida.

Quiero inventarme un universo. Deseo encontrar la inmortalidad personificada en mi realidad.

domingo, 17 de agosto de 2008

Han pasado dos semanas desde que comenzó todo esto, y aunque todo está realmente bien, he de confesar que no es lo que estaba buscando. Ahora mi rutina gira en torno a autobuses y orugas. Las cosas en la escuela no son tan buenas, el nuevo campus literalmente es un asco, no tenemos botes de basura, los salones son pequeñísimos y no tienen ventanas, creo que hay más baños que alumnos, pero nunca están abiertos y debes de recorrer todos los pisos buscando uno abierto, la comida de cafetería apesta y un sin fin de cosas más que a nadie parecen importarle.

Cuando decidí esto, lo hice pensando que tendría gente que me apoyaría. Creí ilusamente que mis “amigos” estarían ahí cuando los necesitara, pero he descubierto que… los verdaderos amigos no son solamente aquellos con los que pasas un buen rato, con los que sales a bailar, con los que haces bromas o simplemente sales a pasear… los verdaderos amigos no se burlan de tus convicciones, de tus sueños y en general de todo aquello que te importa y te apoyan… pero ¿saben algo? De esos yo no tengo (al menos no en la escuela).

Ahora tengo que aceptarlo, estoy sola.

viernes, 8 de agosto de 2008

Primera Noche

Escrito el 5 de Agosto de 2008

Primera noche en este nuevo sitio

Completamente relajada, me puse mi pijama; deshice la cama y apagué la luz… justo antes de cerrar los ojos, pensé: Ahora a mi izquierda, en la habitación de junto no están mis padres durmiendo, pero sé que aun estando lejos siguen cuidando de mí. No voy a negar que en algún momento deseé estar en mi cama, en mi cuarto y siguiendo la misma rutina (aunque he de confesar que odio las rutinas)… y por un pequeño instante, cerré mis ojos fuertemente… creyendo que cuando los abriera estaría de nuevo en casa. Sin embargo, esta idea duró realmente poco… porque la verdad es, que sin importar qué pase o a dónde vaya… Dios está siempre conmigo y eso me llena por completo.

Mi departamento está tomando ya mucha forma, un poco de creatividad será suficiente. Al fin tengo una ventanita para poder ver el cielo, como siempre lo quise. Y realmente todo aquí es lindo.

Primer día de clases y nada rescatable qué contar… mis amigos vinieron a conocer el departamento, los puse a ver Lost and Delirious y comimos tirados en el suelo. Diez personas en nuestra pequeña sala, pero ya se han ido.

¿Quién lo diría? Yo en un lugar sin televisión, ni grabadora, ni INTERNET, ni nada… muy a penas conectaron la luz y sufrimos por agua.

Pero, esta historia está comenzando…

domingo, 3 de agosto de 2008

A un par de horas

Son la doce con diecisiete minutos… y estoy en este sitio, es esta casa que me ha visto crecer, llorar, reír, amar, odiar; estoy en este sitio donde a mi izquierda y a un par de metros en la otra habitación están mis padres durmiendo (y a pesar de eso, siguen cuidando de mi). Estoy en casa, donde tengo absolutamente todas las comodidades posibles: preparan mi desayuno, pagan la luz, el Internet, la televisión por cable y donde yo… simplemente sigo una rutina de “niña despreocupada”.

Y la realidad es, que tengo veinte años… se supone que soy un adulto, que las normas me piden ser responsable y madura. Pero tengo 20 años y no soy nada de eso… quisiera crecer y madurar lo suficiente en este par de horas que me quedan, pero no es así… tengo miedo y un millón de dudas. Me estoy ahogando en preguntas sin respuesta, y sin embargo sé que estoy haciendo lo correcto. Estoy confiando en mi y en mis decisiones, porque si no es ahora no será nunca.

No me estoy yendo porque quiera libertad, porque quiera seguir mis propias reglas, porque me siento autosuficiente y no necesito de nadie más. No es nada de eso, estos 20 años no han pasado en vano. Me estoy yendo porque necesito crecer, porque necesito reencontrarme conmigo misma, quiero descifrar mis sueños, desenmascarar mis temores y valorar un millón de veces más lo que estoy dejando. Porque sé muy bien lo que estoy dejando… más de la mitad de mi vida.

En algunas horas, cuando el sol esté apunto de ocultarse estaré a varios kilómetros, lejos del lugar y de las personas que más amo en la vida, tendré un lugar donde pagaré la luz y el agua, donde prepararé mi comida, donde tendré que cuidarme yo sola… y donde quizás aprenderé a ser yo.

Agosto está comenzando…

Deséenme suerte, porque la voy a necesitar.